Personajes de Villarrobledo: Alarico Pérez Lapaz (capítulo I). Por Santos García Catalán

Roble Radio

 

Santos García Catalán.

Nuestro paisano en plena tarea de barman del bar del Hotel Palace.

Fue barman del Hotel Palace de Madrid y una persona muy querida por los clientes del legendario hotel

A través de nuestro amigo José Antonio Castellanos hemos conocido a otro personaje de nuestro querido Villarrobledo: Alarico Pérez Lapaz. Nieto de tinajeros, ha estado más de 40 años trabajando en el Hotel Palace.

Si Alarico II, rey de los visigodos, fue capaz de acabar con Roma, nuestro Alarico de Villarrobledo “conquistó” a tantos y tantos personajes célebres de las noches madrileñas con sus cócteles y bebidas espirituosas, incluso servir y prestarle una corbata a todo un Orson Wells. Hablamos de los años 50 a los 90. Alarico se jubiló en 1996.

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La anécdota de la corbata con Orson Wells

“Fue -nos comenta Alarico- cuando para acceder al hotel había que llevar corbata. Y él no la llevaba. Le ofrecí una diciéndole que allí era obligatorio llevarla. Y se enfadó mucho conmigo, hasta el punto de que se marchó. Luego bajaría de la habitación y me pidió disculpas”.

Otro de los personajes a los que trató fue Ernest Hemingway, Alarico lo comenta con plena satisfacción: “visitaba el bar del hotel asiduamente y le gustaba el cóctel “Gin fizz”. Le gustaba tomárselo al fondo de la barra, y el “Dry Martini en  uno de los ventanales del bar que daban a la Carrera de San Jerónimo”.

“Durante mis años trabajando en el Palace –nos comenta Alarico- hice buenos y grandes amigos. Uno de ellos fue don Alfonso de Borbón y Pérez del Pulgar hasta que falleció en Sevilla en el 2007”. Don Alfonso era teniente coronel del ejército y había nacido en Valladolid donde tenía una hermana monja a la que visitaba asiduamente. Tengo una foto dedicada de él donde pone: “A Alarico el Grande”, la cual guardo con orgullo.

Alarico, segundo por la derecha, en una entrega de premios de coctelería. En el centro de la fotografía está el célebre Perico Chicote.

Estas y otras anécdotas le ocurrieron a nuestro personaje durante los más de 40 años que permaneció como empleado de los hoteles más rumbosos de Madrid: primero en el Ritz de la Plaza de la Lealtad (junto al Retiro) y luego en el Palace de la Plaza de las Cortes.

“Mi padre -nos dice Alarico- trabajaba en las cocheras del Ritz, y habló con el director para que yo empezara a trabajar allí, tenía 13 años, y empecé de botones de interior (nos llamaban pajes).

Estuve en el Ritz un año y luego me cambiaron al Palace, también de botones, hasta que me ascendieron a aprendiz de camarero, que eran tres años de aprendizaje, y toda mi vida laboral fue en el bar del Palace”. Entonces el Hotel Ritz y el Hotel Palace eran del mismo dueño, el empresario hostelero de origen belga George Marquet”.

De repartidor en tiendas de comestibles y otros oficios

Cuando Alarico nos escribe por wasaap, para facilitarnos los datos que hemos ido recopilando, nos pide disculpas por las posibles faltas de ortografía y nos indica lo siguiente: “antes de los hoteles, con 8 años, empecé a trabajar en una tienda de comestibles que se llamaba “La Polar”, el dueño era una gran persona y recuerdo que me daba un duro diario (cinco pesetas).

Luego fui a otra tienda, y después de botones en la tienda de fotografía de la Casa Real, se llamaba “Koulak” (ya no existe), hasta que llegué con 13 años a los hoteles. Debo decir que no tengo estudios, pero los hoteles fueron “mi universidad”, de la cual me siento muy orgulloso

Alarico nace en Madrid en la posguerra

Alarico nos muestra su emoción a través del teléfono cuando nos cuenta su vida; una historia que arranca en nuestro querido Villarrobledo en plena posguerra. Alarico nació en 1940.

Alarico con su abuelo Abelardo Pérez “Talleta”, el tinajero.

“Yo nací en Madrid por una casualidad, -nos comenta Alarico- mi padre tenía que ir a Madrid con el camión y mi madre, que ya estaba a punto de traerme al mundo, se empeñó en acompañarle. Ya en Madrid, mi madre se puso de parto y se fueron a casa de mi tía, la hermana de mi padre que vivía en Madrid, y allí vine al mundo”.

Alarico nos contó que vivieron en la calle Taray, en pleno barrio de los tinajeros, y cuando él tenía cinco años se trasladaron a Madrid. Nuestro personaje nos habla de su familia:

“Mi padre se llamaba Alarico Pérez Almansa, nació en Villarrobledo en 1915 y falleció en Francia en 1981 a los 65 años. Se había ido a trabajar allí junto a su hermano. Era mecánico y luego fue camionero. Mi madre, Ascensión Lapaz Caro, falleció a los 95 años en Madrid. Tengo una hermana más joven que yo, María del Carmen, que vive en Madrid”.

El padre de Alarico, de igual nombre, con una foto “tarjeta postal” de la época fechada en junio de 1928 cuando tenía 13 años.

Su abuelo fue tinajero y le apodaban “Talleta”

“Mi abuelo era tinajero, -prosigue Alarico- se llamaba Abelardo Pérez Parra y de apodo “Talleta”, porque se usaban mucho los motes. Tenía cinco hijos y se casó de segundas nupcias con mi abuela, Águeda Amansa Ortiz, que ya tenía un hijo, Pepe, dueño de la tejera. Ellos vivían en la calle de la Arena, la misma calle donde yo iba a la escuela de don Rafael.

 La familia de Alarico al completo

Recuerdos de su madre  (capítulo II)

“Los padres de mi madre, -relata nuestro personaje- mi abuelo José Lapaz Villodre, nació en Villarrobledo y mi abuela, Isabel Caro Valiente era de  El Provencio. Mi abuela era ciega, según tengo entendido fue por la explosión de una bomba en la Guerra Civil que le afectó de lleno a la visión. Tenían cinco hijos Pilar, Josefa, Isabel, María y Pepe”.

Con cinco años a Madrid

Alarico nos cuenta sobre sus vivencias cuando llegan a Madrid:

“En el año 1945, cuando yo tenía cinco años, nos trasladamos a Madrid. Vivíamos en la Ronda de Atocha, era un conjunto de casas que llamaban “El Pasadizo” porque se comunicaba con Santa María de la Cabeza.

Eran casas muy pobres, había un patio enorme entre unas setenta vioviendas, y la gente eran muy buenos vecinos. Había mucha pobreza y por eso mis padres me mandaban al pueblo con frecuencia y vivía durante tres o cuatro meses con mis tíos de la tejera. Eran tiempos difíciles.

Quiero aprovechar para recordar a mis tíos por parte de mi padre: Trinidad, Pepe, Sabino Mundo y Gabino, a mi tía María y a mis primos Águeda y Pedro. Por cierto, mi hermana Maricarmen, ya jubilada, fue una esteticista magnífica; tenía de clientela a la jet set de Madrid y parte de España, de hecho salí en la revista Vogue en gran artículo sobre ella.

                                 

Alarico junto a su abuela, su madre y hermana

Su tía Concha, la guardesa de La Virgen

Alarico se va explayando en sus narraciones y, poco a poco, va recordando vivencias de sus viajes a Villarrobledo, como los pasajes cuando visitaba a su tía Concha Pérez Parra, hermana de su abuelo Abelardo.

“Mi tía Concha fue la guardesa de la ermita de la Virgen de la Caridad durante más de 40 años, era una persona poco agraciada pero tenía la ermita impecable. Como yo pasaba largas temporadas en el pueblo la visitaba de vez en cuando. Recuerdo que en el gran patio, entre la ermita y la casa de los guardeses, había una higuera enorme que daba una sombra ideal en verano, además del olor tan característico que daba cuando llegaba la época de la recogida de los higos”.

“En la enorme chimenea de la cocina, -prosigue Alarico emocionado- mi tía Concha colgaba los chorizos, las morcillas y el tocino para curarlos y ahumarlos; mi boca se hacía agua de verlos. Pero nunca me dijo ¡toma un chorizo! Pero no le guardo rencor, sino todo lo contrario”.

Fachada del santuario de La Virgen de la Caridad (santamisa.com)

El trabuco

“Como anécdota -nos refiere Alarico- te contaré que un día subí a los camarones de la ermita a husmear y encontré un trabuco enorme, pero lo dejé donde estaba. Y un buen día desapareció; esa pieza tendría ahora más de dos siglos. Esto se lo conté a mi amigo José Antonio Castellanos”.

La amistad con los Castellanos y las visitas al pueblo

“A José Antonio Castellanos y a su hermano Jesús, descanse en paz, los recuerdo de nuestra juventud. Pero cuando ha venido la amistad con José Antonio ha sido de mayores, de la cuál estoy  muy satisfecho de tenerlo como amigo del alma; espero que dure muchos años.

pueblo generalmente era los fines de semana, mi hermana tenía un piso en la calle Octavio Cuartero, pegado a la Plaza de Abastos, y mi madre pasaba largas temporadas con su hermana Isabel.

De esos viajes al pueblo guardo buenos recuerdos mi esposa y yo; nos reuníamos con Castellanos y su esposa Isi, Bernardo Moreno (el de la herrería de la calle San Antón) y su esposa Victi Játiva. Paco Ruiz, (el marmolista de la Cruz de Piedra) y su esposa (mi prima Agustina Moya). Nos solíamos reunir en el antiguo bar de Pepe (el de los plátanos) en la zona cerca del actual hospital”.

Los inicios en los hoteles Ritz y Palace y su historia

“Entrar a trabajar a estos hoteles tan importantes estaba muy solicitado y no era fácil, pero si eras familiar de un empleado del hotel la cosa cambiaba”.

Alarico nos comenta una breve historia de estos lujosos hoteles donde él se inició en su profesión siendo un crío:

“El Rey Afonso Xlll le pidió al señor Market que se podría hacer un hotel de lujo, y se construyó en 15 meses  en los terrenos del palacio de los duques de Medinaceli y se inauguró en1912”.

De Wikipedia extraemos los siguientes datos: Oficialmente, desde el 1 de marzo de 2000 se llama The Westin Palace. Tiene 400 habitaciones. En la fecha de su construcción fue el hotel más grande de Europa. Entre sus novedades hosteleras de la época se encontraba la incorporación de teléfono, interfonos e inodoros en cada habitación.

El Hotel Ritz y el Hotel Palace, inaugurados en 1910 y 1912. En ambos trabajó Alarico Pérez

El Ritz se inauguró dos años antes, también por sugerencia de Alfonso XIII, quién junto a un grupo de empresarios y de la alta sociedad madrileña, encargó a la Ritz Development Company su construcción, siendo diseñado y construido bajo la supervisión personal del famoso hotelero César Ritz, de quien adoptó el nombre. Y en 1926 fue adquirido por el empresario belga George Market. El mismo dueño del Palace hasta 1978 que sus hijos lo venden.

El trabajo de Alarico en el Palace, cuando ya asciende al rango de camarero

“Mi trabajo, -nos dice nuestro paisano- consistía en la preparación del bar donde éramos 14 (cuatro en la barra y cuatro en la sala), y había dos rangos: camarero y ayudante, más los que libraban ese día. Era, y es, un sitio fabuloso para trabajar, con lujo por todas partes y donde se adquiere mucha cultura y psicología por los personajes tan interesantes que acudían regularmente”.

La anécdota con Salvador Dalí y la pantera de escayola

“Recuerdo una vez que don Salvador Dali estaba una tarde noche sentado en compañía de don Miguel Utrillo, hijo del pintor Utrillo, y el señor Dalí me dijo que si le podían dejar una pantera de escayola que tenían en el escaparte de la tienda de Loewe; fui a preguntar y no hubo problema, la subimos entre los dos a su habitación y le pedí que hiciera un dibujo que conservo en mi casa firmado por él, del cual te mando una foto. Cuando me preguntó por mi nombre me dijo: “Alarico, que fue un rey godo, te pongo una corona encima de la A”.

Dibujo de Salvador Dalí con el nombre y apellido de Alarico “coronado”. Está fechado en 1964

Su sueldo de barman y la boda de la nieta de Franco

Estamos acabando el relato con este segundo y último capítulo de nuestro personaje, que se ganó la vida honradamente desde que era un niño en los difíciles tiempos de la posguerra.

Sentimos curiosidad por el sueldo que tenía en sus buenos tiempos de barman y camarero en este lujoso y emblemático hotel:

“Creo recordar, -nos comenta Alarico- que ganaba unas dos mil pesetas al mes, más o menos. Pero sé que nos venía la cosa tasada para vivir holgadamente. Eso sí, conocí y viví momentos muy interesantes en mi vida profesional, recuerdo cuando fuimos a trabajar cuatro barman a la boda de la nieta de Franco en 1972; fue una boda impresionante”.

Su familia

“Mi esposa se llama Josefina Villatoro Flores, y nos casamos el día 22 de  marzo de 1965. Nuestros hijos se llaman Roberto (57) y Esther (52). Tenemos una nieta por parte de mi hija, se llama Daniela. Es viuda, mi yerno falleció en el 2007 de un infarto. Mi esposa y yo ya hemos sobrepasado los 80; ella cumple 83 primaveras en marzo y yo  84 este mes”.

Alarico, a pesar de que a su Villarrobledo no lo olvidó nunca, se siente madrileño por los cuatro costados y alardea de ello junto a su esposa: “Ella es de Cuatro Caminos y yo de Lavapiés, somos castizos los dos, yo tengo mi parpusa (gorra) y mi safo (pañuelo blanco) para lucirlos cuando llega San isidro”.

Gracias Alarico por atendernos, y enhorabuena, con nuestra felicitación, por esa trayectoria llena de profesionalidad y, sobre todo, de humanidad. Un abrazo.

Nota: os dejamos un enlace sobre una entrevista que le hicieron a Alarico en 2022 en el espacio 24 Horas de TVE:

https://www.rtve.es/play/videos/la-noche-en-24-horas/entrevista-alarico-perez-lapaz-historico-barman-del-hotel-palace/6717327/

Más imágenes de Alarico:

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