La asociación ‘La Encantá’ de Villarrobledo instalará tres placas en recuerdo de vecinos deportados a campos nazis

La asociación ‘La Encantá’ de Villarrobledo ha sido la promotora de la instalación de tres placas en recuerdo de vecinos de Villarrobledo deportados a campos nazis frente a los que fueran sus domicilios. Tendrá lugar el próximo sábado 18 de junio a las 11:00 de la mañana en el cubo de las víctimas de la dictadura de la localidad, junto al cementerio municipal.

La asociación ‘La Encantá’  en colaboración con la Asociación de la Recuperación de Memoria Histórica (ARMH) Cuenca llevarán a cabo la instalación de las placas. Tras la aprobación de la iniciativa por parte del alcalde del municipio de Villarrobledo, Simón Valentín Bueno Vargas se ha fijado el día 18 de junio para proceder a estas tres instalaciones. “Recordemos que esta no es la primera actuación de nuestra asociación en el municipio de Villarrobledo, en 2012 procedimos a la instalación de ‘El Cubo’ sobre una fosa común de ‘Los Barreros’, con los nombres de los 312 represaliados de la localidad albaceteña por la dictadura franquista. Es un placer colaborar con esta clase de actuaciones que parten de iniciativas de terceros”, añade la asociación.

Curiosamente, la ARMH Cuenca “llevamos más de un año intentando conseguir la autorización del ayuntamiento del vecino municipio de El Provencio para instalar una placa en recuerdo de Joaquín López Alarcón, deportado de este municipio, encontrando la enconada negativa del alcalde Julián Barchín Flores , que en declaraciones a un medio de comunicación tildó “de postureo” la iniciativa. Por ello, nos complace que un alcalde vecino y del mismo partido tenga una percepción tan alejada de la del Sr. Barchín, en 13 kilómetros los compromisos por la memoria democrática se diluyen de una forma asombrosa, de la obstrucción y negación altanera a algo más normal en democracia”, dicen.

Los tres deportados de la localidad de Villarrobledo a los que se va a homenajear este sábado con la colocación de las placas frente a los que fueran sus domicilios son:

  • Julián Pérez Parrón, nacido el 14 de marzo de 1914, deportado el 13 de diciembre de 1940 y que consiguió sobrevivir al infierno del campo de concentración de Mauthausen.
  • Camilo Giménez Recacha, nacido el 16 de septiembre de 1918, deportado el 7 de abril de 1941 a Mauthausen y gaseado en el vecino Castillo de Hartheim el 10 de septiembre de 1941.
  • Jesús Melero Moya, nacido el 8 de enero de 1908, deportado a Mauthausen el 3 de marzo de 1941 y gaseado en el Castillo de Hartheim el 29 de septiembre de 1941.

Después de más de 80 años de que salieran de España tras la caída de la República en 1939, de pasar por campos de concentración franceses, verse envueltos en las sacudidas de la II Guerra Mundial y finalmente cruzar las puertas del campo de concentración de Mauthausen que se cobró miles de vidas republicanas.

Villarrobledo les da la bienvenida de nuevo al que fue su hogar de una forma simbólica, para que todos sus vecinos conozcan la historia y los sufrimientos de estos tres grandes hombres olvidados en la memoria colectiva de Villarrobledo. Ojalá todos los vecinos y vecinas del municipio se interesen por saber quiénes fueron y qué le sucedió a Jesús, Julián y Camilo y por tanto el olvido nunca vuelva a caer sobre ellos.

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