Juan Manuel Munera roza la puerta grande en Roa de Duero. Por Santos García Catalán.

Roble Radio
Santos García Catalán

Le hurtan la segunda oreja en una faena antológica. Tarde lamentable de ganado.
Pasearon una oreja cada uno: Munera y Ferrer (a Munera, en una faena antológica, le negaron la segunda) ante un ganado manso, sin fuerza e inválido de Jódar y Ruchena. Borjas dio una vuelta al ruedo.
Fue un espectáculo lamentable el cierre de la feria taurina de Roa de Duero. El empresario Juan Antonio Medina, (Bullstar Espectáculos) tomará buena cuenta de esta ganadería que arruinó un bello espectáculo, y truncó las expectativas de tres rejoneadores que, por supuesto, estuvieron por encima de los seis preciosos berrendos en negro y colorado, y uno aparejado (sobrero), que desfilaron, (arrastrando sus miserias) por el albero raudense.

Los jinetes tras el paseíllo en Roa de Duero (Burgos) (Natalia Calvo)

El público mostró su disconformidad toda la tarde por todo lo que iba ocurriendo en el ruedo: toros mansos y descastados, parados y ajenos a las caballerías, animales entablerados y aquerenciados. Estas circunstancias suelen ocurrir durante un festejo, sea de rejones o de toreo de montera, pero lo que no es concebible es que los seis toros y el sobrero se desplomaran como fulminados en mitad de las faenas.
Salían con pies, con acometividad, unos más bravos y otros manseando, pero se movían. Y al llegar al tercio de banderillas caían desplomados de los cuartos traseros como si les faltasen las fuerzas (alguien allegado a las cuadras habló de falta de pienso). Y era imposible levantarlos, incluso coleándolos por los subalternos. A uno de ellos, el presidente autorizó apuntillarlo sin haber entrado con el rejón de muerte. Algo que se evitó por segundos.
Juan Manuel Munera y “Revuelo”
Hay que destacar sobremanera la gran e interesante faena realizada por Juan Manuel Munera ante el quinto de la tarde. Munera y su caballo castaño “Revuelo” fueron la admiración en Roa, donde el de Villarrobledo realizó el concepto más clásico del toreo a caballo con sus formas más puras en la ejecución de todas las suertes; pero en banderillas destacó por encima de todo.
Tal y como iba la tarde, la presidencia fue cicatera con este joven rejoneador, al que debió premiar con las dos orejas.

Juan Manuel Munera tratando de sacar al manso de las tablas (Natalia Calvo)

En su primero, todo lo hizo él rejoneador albaceteño ante un toro berrendo en negro que fue parado y distraído. Dio una vuelta al ruedo.

Ferrer Martín
El rejoneador malagueño cortó otro apéndice al sexto de la tarde; un toro que tuvo pies de salida y al que el jinete de Vélez logró hacerle una faena vistosa en los primeros tercios. Luego, al animal le pasó lo que a sus hermanos: le fallaron los cuartos traseros y se echó sobre la arena.
Se repuso el animal y Ferrer Martín pudo lucirse con las cortas. Clavó arriba tras pinchar con el rejón de muerte y el público, ansioso de trofeos, pidió con fuerza la oreja.

Otro momento de la brillantísima actuación de Munera en Roa de Duero (Natalia Calvo)

Con su primero, un toro muy deslucido, manso y aquerenciado en tablas, que se echó dos veces y hubo que levantarlo otras tantas, Ferrer arriesgó al máximo en todos los tercios por las dificultades que opuso el de Jódar y Ruchena. Fue ovacionado.
Oscar Borjas
El rejoneador burgalés no tuvo suerte, sorteó el peor lote con diferencia; un toro acalambrado e inválido con el que tuvo que bregar más de la cuenta para sacarle partido por lo que no hubo brillo en su actuación. Luego, sufrió más de la cuenta con la cruceta a la hora del descabello. Destacar una banderilla al quiebro que realizó con riesgo de forma inverosímil.

El cuarto, muy protestado por un público molesto toda la tarde, fue devuelto tras mostrar su invalidez. No fue superado por el sobrero, otro berrendo en colorado que manseó más de la cuenta y, aunque tuvo pies de salida y cierta movilidad, luego se entableró, lo que dificultó la actuación del jinete burgalés que volvió a marrar con los aceros. Fue ovacionado en ambos toros.
Siempre resulta emocionante oír el nombre de nuestro querido Villarrobledo a 500 kilómetros de distancia del terruño. Por ello, antes de la corrida deseamos suerte a nuestro paisano. Y tras el festejo, acudimos a saludarlo y felicitarlo por su actuación, Munera nos comentó, tras la negativa del palco a concederle la segunda oreja, “Me quedo con las sensaciones”.

Tras el festejo fuimos a felicitar a nuestro paisano por su extraordinaria actuación, a 500 kilómetros de nuestro Villarrobledo del alma (Natalia Calvo)

Les ofrecemos una amplia galería de fotos de nuestra colaboradora gráfica Natalia Calvo.

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