Sociedad

Opinión. Domingo Camacho sobre la rueda de prensa ofrecida por el CP Villarrobledo

Domingo Camacho. Director de la Cadena Ser de Murcia.

 

El director de la Cadena Ser de Murcia y gran aficionado al CP Villarrobledo, Domingo Camacho, nos remite este artículo de opinión sobre la rueda de prensa ofrecida ayer por los dirigentes del CP Villarrobledo.

Domingo Camacho.

Acabo de escuchar esta “ópera bufa” completa, que les recomiendo escuchen en su integridad.

El pasado 22 de Diciembre tuve un poco agradable encuentro con los hermanos de la Cruz en la oficina principal de Globalcaja en Villarrobledo. Recriminé al Presidente entonces, que no me quisiera facilitar los Estatutos del Club Polideportivo Villarrobledo que le había pedido en fechas anteriores y, que me adujera, que eran de “carácter e interno y privado del club” (así me lo expresó en comunicación escrita). El Vicepresidente (así anunciado hoy) , tras presentarse (no teníamos el gusto de conocernos) cuestionándome -en primer lugar- a qué me dedicaba, me dejó meridianamente claro, que los ÚNICOS SOCIOS que en la actualidad tiene el club son los miembros de la actual Junta Directiva. Me malicié que algo extraño se cocía.

Efectivamente, el artículo 2.2 de los Estatutos del club precisa que para tener la condición de socio del CP Villarrobledo “será necesario solicitarlo por escrito a la Junta Directiva….”. En efecto, si usted paga un abono, tiene todo el derecho del mundo a opinar…, y nada más. Por supuesto, que no le será de aplicación el Artículo 3 de los citados Estatutos que trata de los “Derechos de los Socios”. Llegamos demasiado tarde.

Llegamos demasiado tarde porque, si definitivamente se produce la conversión del viejo Club Polideportivo Doncel de Villarrobledo en Sociedad Anónima Deportiva, como hoy se ha dejado entrever, usted no tendrá nada que decir, y tan sólo podrá aspirar a adquirir una exigua participación a cambio de su contribución económica en el “proyecto”.

Mucho me temo, querido ABONADO, que el futuro de su Villarrobledo, de su querido CP, se cuece ahora a centenares de kilómetros de las primeras paredes de nuestro pueblo.

Quiero ilusionarme con el modelo que me “venden” de que mi viejo Villarrobledo sea mañana un nuevo Éibar, y que nos honren con su visita en el vetusto Barranco, colchoneros, merengues, culés, leones o ches. Pero me barrunto que alguien quiere abusar de mi buena fe.

Estrujo mis meninges intentando entender como se decía, hace apenas unos meses, habíamos enjugado una deuda de 400.000 €, y “estábamos totalmente saneados”, y de pronto debemos 150.000 € a organismos públicos, y estamos endeudados en otros 100.000 € por la generosa gracia del Vicepresidente/Director Deportivo, en su aportación al club.

Y me desvelo agitado pensando que, si no podemos hacer frente a la deuda contraída contra la generosidad del vicepresidente, no han de convertirse los mencionados 100.000 lereles, en préstamos participativos primero, y posteriormente, en acciones de la nueva Sociedad.

Escucho con atención de lechuza “cómo se han informado por sus abogados” y como precisan “tener la mayoría de los votos”, los votos, para acometer la conversión. ¿Crees en Villarrobledo? ¿crees en la gente de Villarrobledo? ¿desde cuando?, ¿desde que se acabó de cobrar de equipos de fuera?.

Abro mi mente y mis oídos, escucho a mis “corresponsales” en La Mancha (no son corresponsales, son amigos, que aman al club como yo), y me exprimo discurriendo qué tipo de “historia” quieren hacer con mi viejo equipo que nació de la generosidad de mi Aurelio Fernández, de mi Pepe García Moya, de mi Manuel Bonillo, y de tantos otros que un día he de glosar.

Como un búho real me asombro escuchando a gente que, renunció a vestir esta zamarra, diga ahora que “es nuestra vida”. Y este viejo búho se pregunta: ¿vuestra vida o vuestro medio de vida?.

Y por último, me pregunto, me flagelo, escudriño en mi mente cansada de hacer del gol un estilo, una filosofía de vida, qué pensarán el grupo de empresarios que, realmente, salvaron a su equipo de una muerte segura con sus aportaciones económicas, transparentes, contabilizadas y debidamente auditadas, a pesar de lo cual tan poca gracia merecen. O qué pensará el primer edil de la villa, que a pesar de soportar los reproches por su poca contribución a la “causa”, detrae cada año del exiguo erario público casi 60.000 € para tener listo el viejo campo de Nuestra Señora de la Caridad.

No se pierdan los 42 minutos y 32 segundos que dura este vodevil que, calificaría de cómico, si no me rasgara el alma.

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