Sociedad

Personajes ilustres de mi pueblo: Marcos Montero Ruiz “Pañalón”. Por Santos García Catalán

Flashes de invierno

Santos García Catalán

Personajes ilustres de mi pueblo: Marcos Montero Ruiz “Pañalón”
He aquí la historia, breve en un resumen biográfico, pero larga en el tiempo de un personaje hecho así mismo gracias a su tenacidad, capacidad de trabajo y dominio de la situación en cada momento de su etapa profesional. Hablamos de Marcos Montero Ruiz.
Con Marcos me une amistad desde chiquillos, aunque me lleva tres años. Luego, se incrementaría por el trato diario en mi etapa del Noche y Día y posteriormente en Los Santos, y él con su pegasín, y su tres ejes cisterna, ambos Pegaso. Y recuerdo perfectamente un Saurer con cabina verde que aparcaba en las puertas del Noche y Día. Luego llegarían otros modelos y otros tiempos. Hablamos de los años 60.

Marcos se curtió en el transporte desde bien joven a bordo del citado pegasín -creo que era el modelo barajas o el comet-. Lo cierto es que aquél impetuoso y voluminoso joven, que ayudaba a su padre en las tareas de reparto de harinas y cereales, vino, aceites y alcoholes a bordo de aquellos vetustos camiones Pegaso, en calidad de ayudante, pronto descubriría que aquella sería su historia interminable. Toda historia es una historia sin fin.
Era cuando se avecinaban tiempos de bonanza y empezaba a gestarse lo que luego sería el imperio “Pañalón”.

Nuestro personaje, nunca llegó a cursar estudios más allá de lo básico pero, tal y como se desenvolvió, es como si hubiera hecho tres másters en Oxford y tres postgrado en Harvard. Marcos, de joven, era un tipo burlón, jocoso y divertido que pronunciaba frases con ingenio e ironía.

Y de morro fino y corazón generoso. Aún recuerdo algunas orgías gastronómicas junto al inolvidable Lorenzo Pérez El Caja en Casa Carmelo, en Albacete (todo un santuario del buen yantar de la época). Y luego dónde nuestro común amigo Fermín del Prado en su Café de la Villa.

Eran los tiempos veinteañeros con las consiguientes gamberradas en las noches carnavaleras del Círculo y de las ferias en los Jardinillos, a la par que empezaba a tontear con Juana Acacio, la mujer de su vida, quién le ha dado tres hijos y seis nietos. Las nuevas generaciones del transporte están aseguradas en el Grupo Pañalón.
Fiestas y juergas de un joven trabajador cuando el cuerpo lo pedía, pero después de esas trasnochadas había que coger la “rosca” de su cisterna tres ejes Pegaso, camino de Jaén, donde cargaba aceite de oliva para descargar en el puerto de Valencia. Duro trabajo durante años hasta que, poco a poco, fue haciéndose con una flota más amplia.

Pero le costó muchos sudores y lágrimas… internas, porque nunca manifestó su quejar exteriormente. “Si ríes el mundo ríe contigo, si lloras, lo haces solo”.

Marcos, el hijo de Antonio “Pañalón”, el del molino del chaflán de la calle Dos de Mayo con Tinajeros; logró su flota a base de trabajo, ingenio, sagacidad… y muchas deudas bancarias. Primero montó su pequeño imperio en un edificio de la Avenida de los Reyes Católicos hasta lograr la actual e impresionante campa, orgullo del polígono industrial y de Villarrobledo.

En ese tiempo fue gestando nuevos negocios en torno al transporte, nuevas logísticas y nuevas ideas con una agudeza y una visión empresarial fuera de lo común.

Si Marcos Montero hubiera sido político habrían creado y asignado para él el ministerio de asuntos tenaces. Hizo una incursión en política allá por el 83. Más que por convicciones propias, pienso que lo hizo por su amistad con Manuel Fraga Iribarne con aquella escindida Alianza Popular.

Pero le sirvió la experiencia para llevarla al terreno empresarial donde supo abrir puertas en las instancias del poder de todos los signos políticos. Luego presidiría la patronal albaceteña (FEDA 1983-1995) y la Cámara de Comercio (1992-2002). Además de pertenecer a la junta directiva y comité ejecutivo de la CEOE y a otras asociaciones de su gremio. Actualmente preside el Consejo Nacional de Transportes de Mercancías por Carretera del Ministerio de Fomento.

Con más de 50 años recorriendo las carreteras de Europa, el grupo que preside Marcos Montero se ha situado entre las empresas líderes del sector en España. Uno, cuando viaja por las carreteras castellanoleonesas y ve un camión de Pañalón le toca el claxon con signo amistoso. Y es que ver un vehículo de mi amigo Marcos, a 400 kilómetros del terruño, enseguida te invade la nostalgia. ¡Sensiblero que es uno!

Marcos, según me dicen y leo, sigue llevando el timón del gran trasatlántico que empezó a construir hace casi 60 años, aunque tiene a tres capitanes (Antonio, Natalia y Juan Marcos) que le cubren todos los flancos del gran buque.

Con bases logísticas en Tarragona y Guadalajara, y operativas en Bélgica y Alemania; Villarrobledo, su querido pueblo, sigue siendo el domicilio social del importantísimo Grupo Pañalón que aglutina a una decena de sociedades.

El Grupo Pañalón, y sus distintas mercantiles, cuenta una flota de más de 1.200 camiones que han rodado más de 100 millones de kilómetros en 2019. Cuenta con un equipo de 700 trabajadores en plantillas directas y unos 250 de forma indirecta, y cuya facturación ha sido superior a los 130 millones de euros en el pasado ejercicio. ¡Y todo empezó con un pegasín!
Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades. (Cervantes)

En verdad que, por estos personajes y lo que han venido emprendiendo y creando, uno se siente especialmente orgulloso de ser de Villarrobledo. Marcos, querido, cuídate y larga vida.

Enhorabuena por tus inmensos y sufridos logros.

Un abrazo desde Valladolid y ¡Feliz Navidad!

P.D.: Vaya mi recuerdo entrañable para el mayor de los “pañalones”: Antonio Montero Ruiz (†), quién contribuyó desde los inicios a engrandecer el Grupo.

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1 reply »

  1. Antes que el Pegasín, tubo orto pegaso que le decían el «cabezón», ya que tenia una cabina grade y con el volante ala derecha.

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