Sociedad

Los vendedores ambulantes reivindican, en la calle, su derecho a trabajar en mercadillos al aire libre

Imagen del villarrobledense Diego Vicente Jareño, durante la manifestación de esta mañana.

 

Alrededor de 500 vendedores ambulantes de Castilla-La Mancha se han manifestado este jueves por las calles de Toledo para reivindicar su derecho a poder ejercer su trabajo, algo que a su modo de ver no se respeta en la actualidad con las medidas restrictivas para frenar la COVID-19, y han defendido que el sector, que desarrolla su actividad al aire libre, cumple todas las medidas de seguridad.

La concentración organizada por la Asociación de Vendedores Ambulantes de Castilla-La Mancha, que ha contado con la presencia de cerca de 500 personas, según fuentes oficiales de la Policía Nacional y de la asociación, se han reunido desde las 10.00 horas de este jueves en el Parque de la Vega de la capital regional -donde tradicionalmente se celebra el mercadillo los martes-, para posteriormente manifestarse por varias calles de Toledo y concluir con la lectura de un manifiesto frente al Palacio de Fuensalida, sede de la Presidencia de la Junta de Comunidades.

El presidente de la Asociación de Vendedores Ambulantes de Castilla-La Mancha, Diego Vicente Jareño, ha considerado “ilógico” que no se les permita ejercer su actividad, ya que la desarrollan al aire libre, con la amplitud suficiente y con las medidas sanitarias que se les exigen, y ha denunciado que las medidas de reducción del número de puestos en los mercadillos e incluso prohibirlos en las localidades con más casos de coronavirus está afectando a más de 2.000 familias de la región.

En el manifiesto, la asociación ha considerado que “se está incurriendo a un acto anticonstitucional”, y ha denunciado estar recibiendo un trato “totalmente discriminatorio” hacia su profesión, porque ha asegurado que “al aire libre sí que está demostrado” que su actividad es “aún más segura que en otros sectores como grandes superficies o centros comerciales”.

Y piden que se amplíen espacios para poder instalar el cien por cien de sus puestos.

El presidente de la asociación de vendedores ambulantes de Castilla-La Mancha, Diego Vicente Jareño, ha explicado que el objetivo de esta manifestación es “reivindicar el derecho al trabajo” de este colectivo, pues ha considerado que “la venta ambulante está siendo duramente castigada con las medidas sanitarias por la crisis COVID-19”.

“Queremos defender que nuestro trabajo se realiza al aire libre y con las medidas sanitarias que se nos exige no hay riesgo de contagio, por tanto no tiene lógica que nos cierren los mercadillos y se nos prohíba ejercer nuestra actividad viendo que el resto de sectores comerciales continúan ejerciéndola en espacios cerrados”, ha concluido Jareño.

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