Cultura

Quercus Robur interpreta ‘La novena sinfonía de Beethoven’

Charles Darwin afirmó: “Sobrevive, no la especie más fuerte, sino la que mejor sabe adaptarse a las circunstancias desfavorables.”

Quercus Robur es de esas «especies» que han sabido adaptarse a esta «nueva normalidad».

Cumpliendo estrictamente las directrices sanitarias, ha preparado concienzudamente junto al Coro Femenino de Tomelloso, quizás la más grande obra musical compuesta por un gran genio, Ludwig Van Beethoven.

Su novena sinfonía, en el 250 aniversario del nacimiento del músico alemán, ha sido la «excusa» para regresar a los escenarios después de su participación en la ópera “El Barbero de Sevilla” en Medinaceli, el pasado mes de agosto.

“Una obra, la Novena de Beethoven, declarada patrimonio de la Humanidad, y que viene a invitarnos a que nos unamos todos en un abrazo universal. Aunque a veces nos pueda parecer que lo mas importante es la Oda a la Alegría, esa especie de explosión final que es emocionante y sobrecogedora, sin embargo, la esencia que encierra el mensaje de esa magnifica obra tiene lugar en el tercer movimiento. La novena de Beethoven no es solo una hermosísima sinfonía. Esta planteada por el propio Beethoven, dramatúrgicamente, como un proceso de transformación interior. Uno solo puede llegar al abrazo universal, solo puede fijarse en el otro, si se ha vaciado de si. Toda la sinfonía esta planteada como ese ejercicio de auto vaciamiento. El primer movimiento esta planteado por Beethoven con intervalos muy neutros, de quinta, esta situando al individuo, a nosotros, como en nuestras situaciones cotidianas mas normales. El segundo movimiento, el Scherzo, con su carácter de danza, habla de todo lo que en el mundo quizás, nos puede retrasar, despistar, de lo realmente esencial. Pero es en el tercero, en el movimiento lento, donde se produce el encuentro de la persona consigo mismo, cuando se ve enfrente de sí y se mira,  se formula las grandes preguntas, en función de la respuesta que dé, puede vaciarse, fijarse en los demás, y llegar a esa explosión de jubilo que constituye el ultimo movimiento. Con lo cual, toda la sinfonía constituye un proceso de transformación de auto vaciamiento interior para llegar a ese abrazo universal.” (Iñigo Pirfano)

Con la confianza puesta en los dos coros por parte de la Orquesta Filarmónica de la Mancha (OFMAN), dirigida impecablemente por Francisco Antonio Moya, y completando el elenco, Alicia Hervás(soprano), Beatriz Lanza (mezzosoprano), Rodolfo Albero (tenor), y Giorgio Celenza (Bajo) como solistas, el pasado 27 de septiembre recogieron los fervientes aplausos del público en el Auditorio de Torrente (Valencia)

Una clara, decidida y cuidada apuesta por recuperar la cultura por parte de este Organismo y el Ayuntamiento de esa localidad, en estos difíciles tiempos, demostrando que, si se desea, se puede ofrecer los mejores espectáculos, cumpliendo fielmente las directrices de las autoridades sanitarias, no cayendo en la autocomplacencia y recuperando para la vida diaria, algo tan esencial e importante como la música, y más si es la de uno de los mayores genios de la historia.

Desde Quercus Robur, su director, Javier Benito Funes, al término de la actuación, comentaba: «Para Quercus Robur y el Coro Femenino de Tomelloso, ha sido una inmejorable oportunidad volver a cantar en público con esta impresionante obra. Para los componentes de ambos coros, la Interpretación de esta «Novena» de Beethoven, como el «Réquiem» de Mozart, supone, no solo la propia satisfacción personal de participar en conciertos de esta magnitud, sino la ilusión indescriptible de poder ofrecerla y compartirla con el público de diversas localidades, incluidas, por supuesto, las de origen de ambas formaciones, Villarrobledo y Tomelloso.»

Quercus Robur ha vuelto, si cabe, con más fuerza, con responsabilidad, y con energía para compartir y dar felicidad a sus seguidores.

 

Categories: Cultura, Sociedad

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