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Almuerzo con amigos villarrobledenses. Por Santos García Catalán

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Santos García Catalán

Santos García Catalán

Nos devolvió visita nuestro amigo Blas Escudero, y volvimos a compartir almuerzo, pero en esta ocasión en El Cossío de Mojados. Blas prepara la boda de su hija y quiere hacerlo con todo el esmero y mimo posible.

Ya se había comprometido la visita tras nuestro almuerzo en Villarrobledo el pasado mes de julio y se cumplió. Palabra de empresario…y de amigo. Con tormenta incluida llegaron a Mojados Blas y Javier Alcañiz, este último responsable de hostelería del complejo hotelero Viñedos y Bodegas El Castillo.

Y es que Blas Escudero casa a su hija en breves fechas. Y lo quiere hacer en este complejo, pero a su aire. Eso sí, aconsejado por nuestro amigo Perico, caporal de El Cossío, en Mojados, a unos 28 kilómetros de Valladolid. Blas, es un tipo sencillo de apariencia brusca, pero con un fondo que lo incapacita para ser mal tipo.

Como empresario ya lo viene demostrando a través del imperio que ha levantado desde la nada; desde abajo y currando el primero como si se tratara de un empleado más. Con sus dos hijos en la empresa (Roblepol) vende en un montón de países sus productos. Y como persona ya está descrito.

Blas suele viajar mucho al norte, e indefectiblemente tiene que pasar por Valladolid, salvo cuando su destino es Galicia o Asturias, que entonces tiene que dar un rodeo para acercarse a uno de sus sitios favoritos como es el Asador Cossío de Mojados. Con su gerente Pedro de Frutos está hermanado, por utilizar un término afectuoso.

El motivo fundamental de las numerosas visitas a su amigo Perico es el lechazo al horno de leña, que realmente en su asador es todo un privilegio poder saborearlo. “Lo importante es la materia prima”, suele decir este veterano hostelero que coincide con su amigo Blas en una cosa: ambos empezaron de la nada.

TRINCHAR UN CUARTO DE LECHAZO

Pero no sólo la materia prima, también hay que echarle sus horas e ir perfeccionando el estilo: el agua y la sal precisa, la temperatura…y el ojo del experto asador para que esté en su punto. Lo cierto es que Alex, su maestro asador, nos hizo una demostración de cómo trinchar y servir en la propia mesa un cuarto de lechazo donde, además, los cuatro dimos buena cuenta de unas viandas delicatesen. Javier Alcañiz tomó buena nota con un vídeo.

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LOS PAISANOS VISITANTES

Vamos con las viandas, aunque luego me dicen mis allegados que me pongo ciego a comer. Cierto, y bien a gusto cuando vienen paisanos de mi querido Villarrobledo; verdad, Domingo Camacho, Pepe Notario, Fermín del Prado, Luis Fernando Angosto

EL MUSICÓLOGO

El penúltimo fue mi tocayo, el musicólogo Santos Gabaldón, quién al regresar de Palencia (allí dirige su banda de música) hizo parada y mesa en El Cossío para saludar a Perico. Se había enterado por el artículo de nuestra última visita publicado en www.villarrobledodiario.com.

LAS VIANDAS

Un platito de jamón bellotero para ir entrando en acción nos trajo el bueno de Perico, e inmediatamente tomó nota de las comandas. Pimientos rojos asados en el horno de leña, acompañados de anchoas, piparras y aceituna gordal, para después ir degustando morcilla de burgos a la brasa y rematar con dos cuartos (un trasero y un delantero) del lechazo citado.

LAS BEBIDAS

Con el bebercio, Blas y Perico, se inclinaron por un tinto ribereño de la casa Rodero, Javi agua en abundancia y un servidor su copa -única- de un Cigales de la casa con gaseosa. Pero no había “Molina”, fue con “Montepinos”. ¡Qué se le va hacer!

EL PRIVILEGIO

Privilegio de poder recibir y compartir mesa y mantel con mis paisanos por estos lares. Así, pues, gracias por vuestra amistad y generosidad. Y que la boda sea un éxito. Felicidades anticipadas.

LOS INDUSTRIALES DEL AJO

P.D. En una mesa de al lado comían gentes conquenses y vallisoletanas. Eran industriales del ajo. Uno de El Pedernoso, otro de Las Mesas y un matrimonio de Portillo: Fernando Esteban “El Pichón y su esposa, un productor de ajos y gran aficionado a los toros. En Portillo tiene buena fama su ajo; parecido al de Las Pedroñeras, aunque en volumen gana la localidad conquense.

 

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