Cultura

Obituario. ‘Va por ti, Pepe (“El Caja”)’. Por Santos García Catalán

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Santos García Catalán

Santos García Catalán

Se nos ha ido uno de los personajes más simpáticos y carismáticos del pueblo: Pepe Luis Pérez Romero, “El Caja”. Su vida se acabó a los 69 años. Triste. La muerte de alguien siempre nos causa tristeza, y si es de un amigo se agudiza con el dolor.

Lo conocí desde crío, cuando laboraba con su hermano Joaquín (Jopeca) -otro gran personaje- en el negocio de los muebles. Pero antes lo hicieron en el de tapicerías para coches y sofás, y para todo aquello que sirviera llevar un duro a casa en una época dura como fueron los años sesenta. Mi primer coche, un “Dauphine” del año 64, fue tapizado en al taller de la calle Pedregal. Tiempos ha.

Y a sus padres, Joaquín y Alicia, los traté de primera mano. Una encantadora y simpática pareja que vivieron junto a nuestra casa del Callejón de San Blas. Allí, en la calle de La Estación, esquina Pedregal, nacieron los tres mayores: Joaquín. Lolita y Lorenzo. Luego, la familia se trasladaría a la calle Vizcarras, en donde llegaron al mundo el resto de los hermanos: Cari, Pepe, Fernando y Javi.

Pepe fue una persona muy agradable, de trato cordial y generoso. Pero sobre todo rebosante de simpatía…y de arte. Fue el espejo de su hermano Lorenzo (†), un artista en toda la extensión de la palabra. Y decididos ambos, quienes no dudaban ni un instante en lanzarse a cantar guitarra en mano.

Eran improvisadores con el don de la gracia. Y para eso hay que nacer.

Pepe, igual que Fernando, (Nano) eran asiduos de Los Santos, y ya se sabe que en la hostelería se hacen amigos de verdad. Y ellos lo eran. A mí, personalmente, me queda un gratísimo recuerdo de Pepe y de toda la familia de “Los Caja” en general, porque fueron muchos años de vecindad y amistad.

Además, con el tiempo hubo dobles lazos de familiaridad por la vía del matrimonio de mi hermano Jóse Joaquín y de mi hijo Santi con ambas hermanas: Alicia (†) y María respectivamente Y por ello me viene el recuerdo de mi querida cuñada Alicia, quién veneraba a su abuela con auténtica pasión. Alicia se nos fue prematuramente. ¡Qué triste nos dejaste!

La verdad es que en “Los Cajas” todo es pasión. Y siempre desbordantes de alegría, de optimismo y de amistad. Pepe era el genuino “Caja”: desprendido, entregado y amigo de sus amigos. Además de buen tapicero, trabajo que ejerció con habilidad y esmero.

Uno, que sigue las redes sociales con frecuencia, descubrió a un tal “José Caja”, y me comenta mi nuera María que es hijo de Pepe. Lo imaginé desde el principio por su ingenio e imaginación en cuanto a los arreglos musicales y de vídeos potenciando los carnavales de nuestro querido Villarrobledo, además de por el apodo.

Supongo que, si tiene esa inclinación musical y artistica, cualquier día nos sorprenderá con algún trabajo soberbio. Sería un excelente homenaje a su padre. Descansa en paz, querido Pepe Luis. Y que la tierra te sea leve.

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