Sociedad

Las tinajas de Villarrobledo en una bodega italiana. Por Santos García Catalán

Las hay por docenas y están fabricadas por nuestro paisano, el artesano tinajero Juan Padilla.

A raíz del reportaje emitido recientemente en La 1 de TVE, sentí verdadera curiosidad por aquellas tinajas enterradas en la tierra -de donde nacieron-. Debo decir que me sobresalté de emoción cuando oí que las tinajas eran de Villarrobledo. ¡De mi pueblo y en Italia, hay que investigar!, me dije. Y a ello nos pusimos.

Las tinajas (de entre 350 y 400 y arrobas) están instaladas en la “Azienda Agrícola Elisabetta Foradori”, una finca enclavada en Los Dolomitas, una cadena montañosa del norte de Italia entre las regiones de Véneto, Trentino-Alto Adigio y Friuli Venecia-Julia, más concretamente en la localidad de Mezzolombardo.

La bodega se estableció en 1901, y es en 1939 cuando la adquiere Vittorio Foradori, abuelo de Elisabetta Foradori quién lleva el negocio junto a varios de sus hijos. Elisabetta está considerada como la espiritualidad de la tierra, ya que ha sido una de las primeras viticultoras en abrazar la filosofía de la biodinámica.

De la web del Restaurante-Enoteca Tintorera (Valencia) recogemos lo siguiente: Elisabetta Foradori es sin duda uno de los grandes nombres de la vitivinicultura italiana, posiblemente el más trascendente en el campo de la recuperación de variedades autóctonas de la zona de Los Dolomitas y una de las primeras viticultoras en abrazar la filosofía de la biodinámica.

A los 19 años, Elisabetta Foradori entró a formar parte del equipo de su abuelo y hoy es reconocida como la “Signora del Teroldego”, una variedad de uva autóctona muy apreciada en la zona.

De un reportaje en El Mundo en 2012 recogemos lo siguiente: Ha sido un ejemplo de trabajo, sacrificio, talento y tenacidad. Siempre con una sonrisa. Es un personaje digno de admiración y una de las personas que han escrito la historia del vino italiano con mayúsculas. Fuerte, audaz, apasionada, trabajadora, reflexiva, observadora, sabe escuchar y cuando habla sabe lo que dice.

Resaltamos las virtudes de la propietaria de la finca para comprobar la importancia que tiene haber adquirido las tinajas de nuestro pueblo al artesano Juan Padilla.

En otro párrafo del reportaje sale a colación Villarrobledo cuando Elisbetta le dice al periodista: «Vamos a catar vinos de las tinajas de barro, pero de Villarrobledo, en La Mancha, porque son las de mejor calidad.

Túnez ya era un gran productor de ánforas que servían a los romanos para sus vinos. Para Foradori, «el vino en tinaja es verdaderamente más expresivo, tienen una expresión más pura, mientras que la madera en cambio, es como una especie de matrimonio, una alianza entre dos elementos».

En la finca utilizan el sistema del cultivo de las viñas en pérgola o parra -según pudimos leer en el reportaje de El Mundo-. Es debido a la escasez de terreno cultivable en el Valle dell’Adige. Por ello, explicaba Elisabetta, ha permitido realizar durante años dos cultivos al mismo tiempo: uvas en la parte superior y grano, maíz y patatas, en la parte inferior.

Todo un descubrimiento para un profano en agricultura como el que suscribe.

Luego pudimos leer en la propia web de la bodega que, en tan sólo 28 hectáreas de viñedo, tienen plantadas numerosas diversidades de uva. Teroltego, Nosiola (blanca) y Sgarzon son las variedades que fermentan y se crían en las tinajas de Villarrobledo. Pero además, hay otras variedades cuya transformación se realiza en depósitos de acero y, obviamente, en toneles de roble.

La producción anual viene siendo de unas 160.000 botellas, con precios desde 9,80 euros de un rosado, hasta un tinto Sgarzon-Teroltego a 50,9 euros. No sólo es la vitivinicultura lo que predomina en “Azienda Foradori”, también se dedican al ganado bovino (carne, leche, quesos y yogures) y al cultivo de hortalizas.

Espero que este paseo por el norte de Italia os haya gustado, además de habernos enorgullecido porque nuestro Villarrobledo, y en este caso sus “panzudas”, hayan alcanzado tan alto grado y distinción en la elaboración de vinos, gracias a un artesano de las tinajas como nuestro paisano Juan Padilla.

Nota: Hemos seleccionado un amplia gráfica de la propia web de la bodega, donde en una cuidada galería han incluido fotografías de Juan Padilla y sus tinajas.

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