Cultura

Villarrobledo y sus personajes: “ Los Castellanos”. Por Santos García Catalán

José Antonio Castellanos Mena, “Castellanos”, artista de la madera y ahora pintor. Fue portero de fútbol en Tercera División y aficionado práctico del toreo.
LOS CASTELLANOS DE VILLARROBLEDO
Los Castellanos de Villarrobledo siempre fueron unos virtuosos en distintas materias: José Castellanos dominó el arte de la fotografía, su hermano Jesús Castellanos el de la restauración de imágenes y esculturas (fue discípulo de Benlliure), y Leopoldo Castellanos, padre de nuestro personaje, trabajó la madera con auténtico primor.

De aquella generación salió nuestro protagonista: José Antonio Castellanos Mena, hijo de Leopoldo, quién siguió los pasos de su padre en el taller de carpintería y ebanistería, junto a su hermano Jesús hasta su jubilación.

EL TALLER DE CARPINTERIA
El taller de los Castellanos era muy conocido en nuestro pueblo, además de muy concurrido, porque raro era el día que no era visitado por algún amigo de la familia, o algún personaje relacionado con la cultura. Porque los Castellanos han estado, y están, muy relacionados con la cultura y asisten y colaboran con las manifestaciones artísticas de toda índole.

Ya desaparecido, el taller estaba ubicado en el edificio de las monjas “Bernardas”, junto a la ferretería de “Jareño” y casi enfrente del popular “Bar Talgo”. En ese local, a través de una doble ventana alta, se despachaban las localidades para los toros. Recuerdo perfectamente al gran “Cuqui” quién ejercía de taquillero mayor.

El “Cuqui” se llamaba en realidad Antonio Cabañero y, además de solterón empedernido, era funcionario y laboraba en el edificio denominado de “Sindicatos” de lo que fue el “parador de Santa María”.

Castellanos, ejerció desde muy joven el arte de la madera y sus derivados. Trabajos especializados, sobre todo en puertas de fachadas. De esas puertas robustas y labradas que tanto abundan en las casas solariegas de nuestro pueblo. Por cierto que el torero luso Víctor Mendes tiene cancillas de los Castellanos en la casa de su Vila Franca de Xira natal.

SU AFICION A LOS TOROS
Recuerdo que la restauración de los tableros del ruedo (las barreras) de la plaza de toros fue obra de los Castellanos. José Antonio siempre tuvo una gran afición a la tauromaquia. Si mal no recuerdo, nuestro personaje estuvo muchos años colaborando en los enchiqueramientos del coso durante los días de corridas, además de ser el carpintero de la plaza. Incluso llegó a ser delegado de los festejos taurinos.

Como aficionado práctico participó en varios de los festivales taurinos que se celebraban a beneficio de la Residencia de Ancianos Nuestra Señora de la Caridad (el llamado asilo de toda la vida).

Castellanos fue buen amigo de los desaparecidos Pepe Núñez-Cortés y Pepe Ortíz “El Chinche”, e íntimo de nuestro común amigo Luis Fernando Angosto.

 

 

 

 

PORTERO DE FÚTBOL
No podemos pasar por alto la faceta deportiva de José Antonio Castellanos, quién figura en los anales futbolísticos de nuestro C.D. Villarrobledo como portero titular durante las temporadas 1965,1966 y 1967, cuando nuestro club era uno de los gallitos de aquella potente Tercera División.

Luego recayó en el equipo del Pedro Muñoz donde jugó tres temporadas. Su debut en el fútbol semiprofesional surgió cuando contaba 18 años en la Regional Preferente, jugando en el equipo del Campo de Criptana. De él opinaban los aficionados que era espectacular bajo los palos.

De la localidad ciudadrealeña de Pedro Muñoz “se trajo consigo” a su pueblo a quien hoy es la madre de sus hijos: Isidora Montoya. Tuvieron dos vástagos: Laura María, profesora de música y Luis Antonio, veterinario; ambos ejercen en Villarrobledo para felicidad de sus padres.

 

EL DIBUJO Y LA PINTURA
Desde muy joven, José Antonio fue aficionado al dibujo, y ya entonces se reflejaban en sus bocetos el toro y el torero.

A raíz de su jubilación pinta con más frecuencia e intensidad. Ha cambiado la plumilla, el carboncillo y el papel por lienzos, donde plasma al óleo su ingente imaginación taurina, entre otros escenarios. Ha participado en unas veintidós exposiciones con notable éxito.

De sus obras destacaremos el toro con diferencia. Castellanos, al igual que Núñez Cortés, tienen la particularidad de que ambos conocen y ven al toro de forma magistral.

Conociendo y viendo al toro como ellos lo hacen, de inmediato se identifican sus obras.

Hablé con él hace unos días y se encuentra muy recuperado de un ictus transitorio, por lo que volverá a los pinceles de inmediato. En nuestra conversación surgió el libro que la Diputación editó sobre la biografía de Pepe Núñez-Cortés (un personaje olvidado que bien merece un homenaje de reconocimiento de sus paisanos)

Una edición agotada, pero que nuestro común amigo Angosto ha buscado incesantemente hasta dar con él. Y precisamente será Castellanos quien me lo haga llegar a Valladolid. En su biblioteca había dos ejemplares. Gracias, paisanos ambos. Os deseo larga vida.

Por Santos García Catalán.

 

 

Categories: Cultura, Deportes, Sociedad

Deja un comentario