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Opinión:”¿Por qué el Viña Rock nos encanta?. Y ¿Por qué es mejorable?. Por María Pérez

Villarrobledo

Imagen de María Pérez.

Resulta bastante obvio que el ViñaRock y nuestro Carnaval son los eventos que más asistentes y/o visitantes atraen a nuestro municipio. La razón es bien sencilla: se trata de eventos de ocio únicos y con un fuerte arraigo entre los vecinos y vecinas, sin desmerecer, por supuesto, nuestras fiestas patronales en honor a la Virgen de la Caridad o la Semana Santa y tantas otras fiestas y eventos que tienen lugar en Villarrobledo a lo largo de todo el año.

El ViñaRock sitúa a Villarrobledo en el epicentro de la información cultural y musical el último fin de semana del mes de abril y eso es algo de lo que, sin duda, la ciudadanía de Villarrobledo se siente tremendamente orgullosa. Basta con ver cómo nuestros vecinos hablan del festival a los medios y de cómo muchas veces han abierto sus propias casas y han ayudado a los asistentes.

Las personas que pertenecen a mi generación hemos vivido el éxito del ViñaRock en nuestra adolescencia, emocionándonos cantando, mojándonos bajo la lluvia o sufriendo una ola de calor de las que te dejan la piel colorada. Los que son un poco o algo más mayores pueden dar testimonio de cómo empezó todo, de cómo ha cambiado el festival, de cómo las tiendas han ido ocupando cada vez más espacio; y, los que ahora son más jóvenes disfrutan como si fuese algo que está ya en su genética villarrobletana.

El ViñaRock en sí, por contrato y según los papeles, pertenece por un lado al Ayuntamiento y por otro a la organización. Pero el espíritu y el alma de nuestro festival es de las vecinas y vecinos que fueron, muchos de ellos, los impulsores de este festival allá por 1996, los primeros en comprar su entrada y acudir al campo de fútbol, los primeros en trasladar casi el mismo entusiasmo y emoción que se vive en el Carnaval hacia el ViñaRock, fueron y son los primeros en aceptar que durante cuatro, cinco o seis días el pueblo quintuplica, como mínimo, su número de habitantes oyéndose música sin parar en un pueblo donde ésta siempre ha sido el hilo conductor de nuestra cultura popular. Creo, y me atrevo a poner la mano en el fuego, que no hay ni un solo vecino o vecina que desee que no se realice el ViñaRock en Villarrobledo y que no lo defienda y esté orgulloso de hablar de él
fuera de nuestro pueblo.

Villarrobledo

Todo esto, que creo que apenas nadie duda salvo algunas personas que tienen
otros intereses, no quiere decir que nuestro festival no sea mejorable. Como muchas otras tantas personas tengo la suerte de vivir el festival desde fuera, como ciudadana, y desde dentro desde hace muchos años como asistente. Y sí, hay mucho que mejorar. Como ciudadana puedo apuntar la falta de aparcamiento para los vecinos en el Barrio Socuéllamos, por poner un ejemplo (seguro que los vecinos y vecinas del barrio Socuéllamos y Nueva
Villa pueden apuntar muchos más), y como asistente me gustaría señalar que la accesibilidad para personas con discapacidad, la zona de acampada y su
supervisión o el espacio que rodea los accesos y salidas del festival son muy mejorables. Seguro que esta lista también es más amplia si pudiésemos encuestar a los asistentes. Y seguro que hay cosas que según ellos también sobran.

El ViñaRock es el primer festival de la temporada y uno de los más importantes y que más afluencia recibe. ¿No sería recomendable, después de veintidos ediciones, acondicionar un espacio para esos días? Si el efecto económico en nuestro pueblo es de los millones de euros de los que se habla, ¿no podemos tener una mejor cara? Creo que nos conviene cuidar y mimar a los asistentes que vienen a sostener el nombre de ViñaRock como uno de los mejores festivales de España. Personalmente no creo que sea necesario un espacio con acabados de lujo, pues la esencia del ViñaRock no es esa, pero sí un mejor servicio y acogida a las personas que vienen.

Hablar de lo que falla en el ViñaRock no es no apreciarlo ni no quererlo. Lo queremos tanto que hacemos lo más respetuoso hacia él: asistir año tras año pagando nuestra entrada. Hablar de mejorar no es criticar, es hablar de mejorar. Querer tener un mejor ViñaRock no es biocotearlo, es buscar la
excelencia en lo que ofrecemos desde nuestro pueblo. Y criticar al que intenta mejorar es tener mala leche.

El ViñaRock es ya parte viva y reciente de la Historia de Villarrobledo.
Son veintidos años juntos, creciendo, creando aficionados a la música en directo, recibiendo gente, enorgulleciéndonos de los y las valientes que presentaron un proyecto al Ayuntamiento hace más de 20 años y por el que el Ayuntamiento, también valiente, apostó. Que intentar mejorar el ViñaRock sea lo peor que podemos hacer, que para destruir ya están otros.

María Pérez Segovia.
ViñaRockera y ciudadana

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