Valentín Bueno, recordó la difícil situación económica en la que se encontraba el Ayuntamiento de Villarrobledo en los primeros días del mes de junio de 2011, con una deuda de cerca de 50 millones de euros, y millares de facturas sin pagar a proveedores agolpadas en los cajones, así como con dificultades para pagar las nóminas de los trabajadores.

 En este sentido, pidió a Esteban que enviara un abrazo al director general, Santiago Escalonilla, por tener siempre el teléfono abierto para el alcalde de Villarrobledo, en cuantas ocasiones le solicitó ayuda.

Bueno, aseguró que de no haber sido por este apoyo y la sensibilidad mostrada en todo momento, Villarrobledo y otros pueblos que lo estaban pasando mal no habrían salido a flote, poniéndose así de manifiesto una vez que el gobierno regional ha estado siempre del lado de los más débiles.

Para el regidor local, la colaboración mutua que han mantenido las dos instituciones, ha permitido salir al Ayuntamiento de la asfixia económica en la que se encontraba, cumplir con sus obligaciones de pago, y a algo tan importante como ha sido mantener todos los servicios a la población, y por ello, concluyó señalando que era de bien nacido ser agradecido.