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La baza de Rajoy. Por Julián Cantero

Villarrobledo

PP recuperación

Su carta no es la renovación de nombres como ocurre en el PSOE, sino que la economía se recupere

Por Julián Cantero. Elmundosindios.blogspot.com.es
Existe una enorme preocupación en el PP tras los resultados del 25M. Rajoy ha reunido a los suyos en privado para analizarlos y establecer las posibles estrategias. Cunde el desconcierto. Es la primera vez desde el inicio de la democracia que los dos grandes partidos sufren una derrota similar, un descalabro sin precedentes.

Le ha abandonado un votante que le era fiel, dado que el PP no tiene competencia (salvo el voto que pueda ir a parar a UPYD y a Ciudadanos, lo de VOX se ha quedado en un chiste), y los partidos que pueden simpatizar con la derecha no han experimentado un gran crecimiento. Estas formaciones pensaban que iban a recoger el descontento del voto conservador pero la inmensa mayoría de los votantes se han ido a la abstención.

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La baza de los populares es conseguir que los que no han acudido a las urnas vuelvan a darles su confianza si se confirma en la calle la recuperación. Saben que su votante ha mandado un mensaje: no he ido a votarte porque espero algo de ti. Si al final se crea empleo, retornan a España parte de los que se han ido y el paro desciende, el PP tendrá argumentos más que suficientes para remontar. Su carta no es la renovación de nombres como ocurre en el PSOE, sino que la economía se recupere para poder asegurar que, a pesar de las incomprensibles y duras medidas de ajuste, hemos empezado a salir de la crisis.

Por ahora Rajoy promete más inmovilismo: la idea es no hacer nada de aquí a las elecciones no vaya a ser que se siga tomando a mal cualquier cosa que haga y lo terminen pagando en las urnas. No tiene en cartera ningún cambio de caras y probablemente tampoco un cambio de discurso. Hasta ahora ha apostado por un discurso tecnocrático -hacemos lo que tenemos que hacer, que es lo que nos mandan desde fuera- centrado en escurrir las culpas-la eterna política de elusión de responsabilidades de Rajoy- y en construir una lámina de apariencia para dar la impresión de que detrás de sus políticas económicas no rige un criterio ideológico.

Con el PSOE tocado y en largo proceso de resurrección, no le queda más remedio al PP que invertir en el miedo y en la recuperación, con la esperanza de que sus electores vuelvan al redil. Asustar al personal con la alternativa de Podemos y sembrar el pánico con el independentismo catalán son sus dos grandes estrategias para aterrorizar a las clases medias y vincular su voto a la bandera de la seguridad que supuestamente representan ellos. El miedo y la recuperación como prioridades, a riesgo de crear una sociedad asustada que puede llegar a ser imprevisible. Tampoco le importa mucho que su triunfalismo económico se convierta en obscenidad a ojos de unos ciudadanos que no ven mejora alguna.

By Julián Cantero.

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