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En nuestro espacio de salud, hoy: ‘Algunos apuntes sobre el dolor de espalda’

Villarrobledo

Algunos apuntes sobre el dolor de espalda. Con el traumatólogo Alfonso Miguel Blanco Parreño

¿A quién no le ha dolido alguna vez la espalda?. Villarrobledo es una ciudad eminentemente agrícola, en donde la vid y el vino suponen buena parte del sustento de muchas familias desde tiempos pretéritos. Llega la vendimia y con ella ese tortuoso calvario en forma de dolor lumbar y “agujetas” en los isquiotibiales. Vivimos del trabajo de nuestra espalda. En cualquier caso , el dolor en esta localización es un mal que ha acompañado siempre a la totalidad de los pueblos humanos.

La columna vertebral está dividida anatómicamente en tres segmentos con diferencias significativas en cuánto a morfología y requerimientos biomecánicos. La columna cervical, el cuello, además de ser una estructura sólida a modo de columna de carga, tal y como su Captura de pantalla 2014-09-09 a las 20.36.16propio nombre indica, debe estar preparada para el amplio arco de movilidad que se le requiere, a la vez que debe dar protección a la porción de la médula donde ésta es más gruesa y tiene una mayor importancia si cabe. La columna torácica es más rígida y menos versátil, en las apófisis de sus vértebras se encastran las doce costillas que formaran la pared torácica. La columna lumbar, con una curva lordótica como la de la columna cervical, vuelve a implicarse en un mayor rango de movimiento, a la vez que su estructura debe ser más exigente por tener que soportar mayores fuerzas de carga. La mayoría del dolor lumbar crónico está causado por el deterioro y la degeneración de los discos intervertebrales y las carillas articulares de estas vértebras sometidas a un estrés continuo e imperecedero. Estas diferencias en cuanto a los requerimientos biomecánicos de los diferentes segmentos de la columna vertebral son vitales a la hora de entender la complejidad del proceso degenerativo.

Si queremos combatir el dolor de espalda desde la evidencia y la eficiencia, es importante que primero diferenciemos entre el dolor agudo y el dolor crónico, indiscutiblemente mucho más rebelde y más difícil de tratar. El dolor agudo no debe extenderse más allá de unas semanas, Captura de pantalla 2014-09-09 a las 20.36.26pero puede ser mucho más intenso e incapacitante incluso que el dolor crónico. Normalmente la mayor parte de las veces el dolor agudo es secundario a traumatismos de mayor o menor importancia o alteraciones miosfaciales como las contracturas por sobrecarga. El hielo, los analgésicos o los antinflamatorios, el calor local y la fisioterapia son tratamientos contrastablemente seguros y eficaces. La lumbociatalgia es un tipo especial de síndrome doloroso del raquis que cursa con un cuadro agudo sobre todo en las fases incipientes de la discopatía degenerativa. El dolor lumbar y su irradiación a la zona glútea incluso a toda la cara posterior de la pierna son las manifestaciones típicas. Esta disposición del dolor nos indica que las raíces espinales están sufriendo algún tipo de daño.
Sigamos con el símil de las vides, las uvas y el mosto. Cuando aparece la hernia, la parte fibrosa del disco intervertebral se ha roto y el núcleo del disco sale expulsado hacia atrás justo por donde las raíces abandonan la vértebra correspondiente, a su paso por los agujeros de conjunción. Imaginen que esa hernia es como una uva. Cuando sale expulsada puede contactar, incluso oprimir la raíz y provocar dolor tipo ciático, y en los cuadros más severos hasta parálisis motoras. Sin embargo en la mayoría de las ocasiones el dolor que sentimos se debe a la irritación que sufre la raíz por el mosto desparramado cerca de su periferia. La hernia contiene sustancias proinflamatorias básicas en la cascada del dolor. Con el paso de los días la uva se irá resecando inevitablemente convirtiéndose en una pasa sin jugo. Es por esto que existe un dicho malicioso entre los profesionales “ La lista de espera cura la mayoría de las hernias de disco”. Cuando esa uva se ha pasado por completo, por lo general el dolor ciático incluso el dolor lumbar pueden ceder. Las indicaciones para el tratamiento quirúrgico de una hernia discal son muy limitadas. El dolor intratable y la parálisis motora son indicaciones infrecuentes, pero que algunas veces pueden obligar al cirujano del raquis a extraer los restos de la hernia y liberar la raíz afectada.

Villarrobledo

La enfermedad del disco intervertebral, junto con el abanico de alteraciones de la estabilidad de los segmentos vertebrales, son hoy en día el paradigma del dolor crónico. Un buen ejemplo de ello es la cervicobraquialgia crónica, tan frecuente a partir de la quinta década de la vida y que supone un gran número de las visitas generadas al especialista. Otro ejemplo, de similar dimensión al anterior es el dolor lumbar Captura de pantalla 2014-09-09 a las 20.36.40crónico o la lumbociatalgia crónica. Estos síndromes se extienden más allá de dos o tres meses y normalmente son consecuencia del envejecimiento ineludible de nuestro cuerpo. Los discos que, durante la infancia y la juventud se encuentran altamente hidratados, conforme pasan los años van perdiendo esa proporción hídrica y por tanto su capacidad para absorber las fuerzas generadas con la carga del cuerpo, del mismo modo que un cojín de gelatina (o de uvas). Poco a poco los discos se van desgastando como las ruedas de un camión. Se rompen, y aparecen entonces las protrusiones, las hernias, y el “mosto” que irrita a las raíces. Aparece la ciática, que es un dolor muy diferente. Eléctrico, urente, y que no responde a los analgésicos o los antinflamatorios habituales. Es el dolor neuropático. Aparece también el dolor lumbar de tipo mecánico más relacionado con la actividad y que disminuye con el reposo y las medidas locales. Mientras los discos se desgastan las articulaciones posteriores de las vertebras van sufriendo procesos artrósicos que en los casos más severos, pueden ser causa incluso de estrechamiento del canal por donde discurren las raíces.
La mayor parte de las intervenciones quirúrgicas que realizamos sobre la columna cervical y lumbar, consisten en la liberación del cono medular y las raíces oprimidas, y la estabilización, según sea preciso por la severidad del cuadro, con tornillos especiales y barras, hasta conseguir la fusión entre las dos vertebras. Por fortuna, aunque el dolor de espalda es extremadamente frecuente, en la mayor parte de los casos el tratamiento quirúrgico es sólo el último paso en el algoritmo de tratamiento. La prevención, hoy en día, supone ser la estrategia más eficaz, barata e inocua en la batalla perenne contra el dolor de espalda.

Es muy fácil de recordar: Cuida tu peso. Intenta nadar o hacer cualquier tipo de ejercicio en el agua y confía en los consejos de tu fisioterapeuta para educar a tu espalda. En la televisión hablan demasiado de las cremas antiarrugas, pero muy poco de lo importante que es el ejercicio en el mantenimiento de la juventud de tu espalda.

Hasta la próxima.

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