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El pregón del grupo La Troya abrió la Navidad

Villarrobledo
El pregonero, junto al presidente de la Asociación de Belenistas, y el concejal, en el momento del encendido de la iluminación navideña

El pregonero, junto al presidente de la Asociación de Belenistas, y el concejal, en el momento del encendido de la iluminación navideña

   Con el  pregón de Navidad que pronunció en la arcada del Ayuntamiento el director del grupo de teatro La Troya, Segundo Belmonte, y el encendido de las luces de Navidad,  se han iniciado   estos días de fiesta tan entrañables en Villarrobledo.

El acto estuvo un año más organizado por la Asociación de Belenistas de Villarrobledo, y congregó en la Plaza de Ramón y Cajal a un buen número de personas, que disfrutaron además de los villancicos que ofrecieron los alumnos de los coros de  los colegios públicos de  Barranco Cafetero y Diego Requena.

Se contó con la presencia en el mismo del concejal de Cultura, Bernardo Ortega, la concejala de Educación, Juventud y Mayores, Cristina García, el presidente de la Asociación de Belenistas de Villarrobledo, José Vicente Castellanos, y distintos miembros de la citada asociación.

José Vicente Castellanos destacó que  en esta ocasión, desde la asociación habían decidido que el pregón de Navidad corriera a cargo del grupo de Teatro La Troya, el más veterano de la ciudad,  que con cerca de 40 obras puestas en escena, y la participación de más de 200 actores ha colaborado activamente a la cultura de la localidad, cumpliendo además este año su 40 aniversario.

Segundo Belmonte, inició su pregón abogando por el verdadero sentido de la Navidad frente a la campaña de compras masivas en que se ha convertido.

Tras hacer un recorrido histórico del origen de la Navidad, desde el Imperio Azteca, los pueblos nórdicos, y la cultura Romana, señaló que al igual que los romanos fijaron el día 25 de diciembre como la fecha del día de nacimiento del Dios Apolo, la tradición cristiana fijó ese mismo día para el nacimiento de Jesús, desde el siglo IV de nuestra era.

Villarrobledo

Belmonte, trajo a colación el significado que estos días han venido teniendo durante décadas para los pueblos manchegos, y en las que llegados estos días, se procedía a la matanza del cerdo, y en el día de Reyes, los escasos juguetes que se recibían, fruto del trabajo de los padres,  consistían en ropa o útiles de trabajo o de la casa.

El director del grupo La Troya, se refirió igualmente a la tradición belenista que siempre ha tenido Villarrobledo, y a la que con los años se han ido incorporando  detalles de elementos típicamente manchegos, que se conjugan con la catequesis que supone el nacimiento de Jesús en el montaje del belén.

Segundo Belmonte finalizó su pregón  con unas palabras del Papa Francisco, en las que pide que se escuche la voz del amor en los días de Navidad.

Por último, Bernardo Ortega, expresó su agradecimiento a todos los niños y niñas de los colegios Barranco Cafetero y Diego Requena que, dirigidos por Raquel Sánchez, ofrecieron el repertorio de villancicos,  así como a Segundo Belmonte por su bello y emotivo pregón, que según señaló, ha conseguido adentrarnos un poco más  en  la Navidad.

El agradecimiento se hizo extensivo a la Asociación de Belenistas de Villarrobledo, por el trabajo entrañable que hacen durante todo el año para que la ciudad cuente estos días con uno de los mayores y más bellos belenes que existen en Castilla-La Mancha, y que es contemplado por más de 25 000 personas en cada edición.

Ortega, destacó la participación de esta asociación en  otras actividades, como el concurso de belenes, de cuentos de Navidad, en el Belén viviente, o en los congresos de belenistas que se celebran por todo el país.

El concejal de Cultura, que excusó la asistencia al acto del alcalde, Valentín Bueno por motivos de agenda, dijo que estas fiestas eran capaces de crear esperanza, felicidad y amor, y trajo a colación una cita de un capítulo de El Principito, en el que éste dialoga con el zorro, sobre el verdadero sentido de la vida, que consiste en llegar al fondo de las personas y las cosas con el corazón: “El amor es esencial en esta vida. El amor es un ejercicio de responsabilidad, no solo con las personas cercanas, sino con las que más lejos tenemos”.

Bernardo Ortega manifestó que en este ejercicio de amor, “en estas fiestas de navidad es necesario que recordemos el verdadero sentido de la vida, y por ello es necesario acordarse en estas fechas de los que peor lo están pasando, y solidarizarse con ellos”.

El acto se cerró con el encendido especial de las luces de Navidad en la Plaza de Ramón  y Cajal, y en las principales calles del centro de la ciudad.

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